Cuba enseña en clase a defenderse de EEUU

Desde Primaria, los estudiantes aprenden excursionismo y defensa civil, en lo que se conoce como “la guerra de todo el pueblo”. Las clases son impartidas por militares y forman parte del plan de estudios

LOLA GARCÍA-AJOFRÍN, publicado en ESCUELA, 26 de abril de 2012.

Cecilia Valdés –nombre ficticio, la estudiante prefiere no dar el suyo– pensaba que las granadas de mano se activaban con la boca, como en las películas. La joven cubana, de 21 años, aprieta fuerte las mandíbulas, como el que da un bocado a una manzana, para escenificarlo. “Y no, está bien duro, hay que tirar con los dedos; los que matan son los cuadraditos que se esparcen”, explica. Lo aprendió en una de las lecciones de defensa del colegio, donde también la enseñaron a disparar, a acampar, a formar filas, los tipos de armas y de amenazas, a hacer señales con banderas y primeros auxilios. Todo con el mismo motivo por el que otros países como Israel preparan a sus alumnos militarmente: por si acaso.

Desde hace 53 años, Cuba duerme con un ojo abierto ante un posible ataque de los Estados Unidos. Ecured.cu, una Wikipedia cubana oficial, se refiere incluso a que “el apetito norteamericano por esta región precede la constitución de su propia república” y Thomas Jefferson expresó oficialmente el interés de los EE.UU por Cuba al notificar al Ministro de Gran Bretaña en Washington, que en caso de guerra con España, se apoderara de la Isla. Aunque el principal ataque estadounidense para hacerse con el país caribeño, fue en abril de 1961, cuando se produjo la llamada invasión de Bahía de Cochinos, que concluyó con la primera derrota norteamericana en la zona.

Cuando nos sorprendemos por la preparación militar de los niños y jóvenes cubanos, Valdés hace referencia al bloqueo norteamericano –que el Gobierno cubano cifra en pérdidas que se acercan ya a los 80 mil millones de dólares– y a otros episodios que, parece, le han repetido hasta la saciedad en la escuela: “Nos han intentado atacar de todas las maneras, con plagas a nuestras cosechas, con nubes sobre la producción de azúcar –Cuba sostiene que a finales de los 60, la CIA saboteó una cosecha de 10 millones de toneladas de azúcar, manipulando nubes para producir lluvias torrenciales–, con intentos de introducir la fiebre porcina africana y el dengue –el gobierno de Castro acusa a EEUU de llevar, en los 80, una variedad de dengue a Cuba, que atacó a 273 mil personas y acabó con 158 vidas”.

“Guerra de todo el Pueblo”

La formación patriótica y militar de los estudiantes cubanos corresponde a lo que se conoce como la “Guerra de todo el Pueblo”. El profesor Elías García González, en un trabajo sobre El fortalecimiento de la educación patriótica desde el Programa de instrucción militar elemental de preparación para la defensa, explica que la formación de la conciencia en los jóvenes, “en su alto deber ante la patria y ante la humanidad”, se planteó como una de las tareas de la educación cubana en los congresos Primero y Segundo del Partido Comunista de Cuba (PCC) y posteriormente fue ratificado por la Constitución: “Promover la educación patriótica y la formación comunista de las nuevas generaciones y la preparación de niños, jóvenes y adultos para la vida social”, sostiene el Capítulo V, Artículo 39, apartado C.

En ese contexto, el PCC encargó en la década de los 80 a una institución de las Fuerzas Armadas Revolucionarias la misión de acercar al pueblo y a los jóvenes especialmente, a las tradiciones combativas y heroicas de la Patria y es cuando comienza a formar parte del currículo del preuniversitario la asignatura Preparación Militar Inicial (PMI), “a la cual se le concedió la gestión de dotar a los estudiantes de conocimientos elementales para conducirse como soldados en la Guerra de Todo el Pueblo”, asegura García Gonzalez.

En el sistema educativo cubano hay dos tipos de actividades que preparan a los estudiantes para un posible ataque de los EEUU. La primera es el Movimiento de Pioneros José Martí, que forma parte del plan de estudios cubano desde Primaria, a través de una hora a la semana de las que se consideran “actividades formativas o de continuidad del proceso” (extraescolares). Su objetivo en los primeros años es preparar a los futuros exploradores, a los que se les instruye en el conocimiento de la naturaleza, el desplazamiento oculto, la marcha, la observación, la recopilación de datos de un posible enemigo, la preparación física, la astucia y la perseverancia. Entre los ejercicios de los chavales, también se encuentran los mensajes morse y con banderas, las formaciones o los primeros auxilios.

Junto a Cuba, también existieron organizaciones de ‘Pioneros’ en la Unión Soviética y Europa del Este y actualmente continúan vigentes en la República Popular China y Vietnam. Para algunos, muestran rasgos similares al patriotismo promulgado por los movimientos Scout y recuerdan a la educación cívica de la España de otra época.

“Aprender a tirar bien”

La joven cubana nos cuenta que ella era muy buena disparando en el colegio, de hecho, “ahora, en las Ferias, en los juegos de tiro, siempre me llevo algún regalo”. El Tiro Deportivo Masivo es una de las formas del trabajo patriótico que se realiza en los centros educacionales en virtud de la Resolución Conjunta No 112/2002 de los Ministerios de las FAR y Educación sobre la preparación de los estudiantes del sistema del Ministerio de Educación, para la defensa, explica el programa oficial de Instrucción Militar Elemental del Ministerio de Educación de Cuba, en este caso, correspondiente a un Técnico medio (que se inicia en noveno curso).

Los estudiantes cubanos aprenden a disparar –“con escopetas de perdigones”, puntualiza la muchacha–, en un asignatura que se imparte desde el Preuniversitario (Bachillerato), denominada ‘Instrucción militar elemental de preparación para la defensa’. En concreto, en décimo y décimoprimer curso se dedican 46 horas anuales para cada uno de los cursos, más que a Biología, a la que, aunque en el décimoprimer año se conceden 115 horas, en décimo, solo 42 (según el horario de 2006). La asignatura es impartida por militares y si no se aprueba, se repite curso. Su objetivo –explica el programa– es lograr su familiarización con las reglas y procedimientos del tiro deportivo sobre la base de “aprender a tirar y tirar bien”.

Tomamos, por ejemplo, un manual de Defensa civil de octavo curso. Unidad 1. “Trata –explica– la Defensa Civil en Cuba y sobre los medios de agresión y de destrucción del enemigo, los posibles medios a emplear, su clasificación y las características de las armas convencionales, químicas y biológicas del probable enemigo que puedan emplearse”. Unidad 2. Sobre “los procedimientos para la protección, con énfasis en las medidas generales para proteger a los niños, los estudiantes y población en las obras protectoras, como vía fundamental para el cuidado de las personas en caso de agresión armada”.

En otro programa, este, de ‘Preparación para la Defensa’, una asignatura que se imparte en todas las carreras universitarias, se enseña a interpretar, por ejemplo, “las distintas políticas aplicadas por los gobiernos de los Estados Unidos hacia Cuba y a argumentar las posiciones asumidas por la Revolución Cubana ante la creciente agresividad imperialista, en un mundo caracterizado por la unipolaridad y la globalización neoliberal”. Cuenta Yoana García –nombre modificado–, estudiante de Psicología en la Universidad de La Habana, que es una asignatura obligatoria y muy dura. Preguntamos si no se genera debate en clase. “Para aprobar, se trata de poner las cosas al pie de la letra, da igual lo que pienses”, asegura.

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