ENTREVISTA A CATHERINE K. K. CHAN, SUBSECRETARIA DE EDUCACIÓN DE HONG KONG Y RESPONSABLE DE LA REFORMA DEL CURRICULUM
Frente a un té sobre la mesa auxiliar de su despacho, recién servido, nos espera la persona que posiblemente más sepa de la reforma del curriculum de Hong Kong, la doctora Catherine K. K. Chan, subsecretaria de Educación de esta región administrativa. Lleva un papel, a modo de chuleta –una década de cambios da para mucho–. La reforma educativa se inició en 2000, cuando la Comisión de Educación se propuso acabar con un sistema tradicionalmente elitista y adaptarse a los requisitos globales. Los preparativos se habían iniciado incluso antes. En 1996, cuando la palabra “reforma” era casi tabú y Tung Che-hwa se preparaba para postular a Jefe Ejecutivo de Hong Kong (1997-2005). Tenía el convencimiento de que la educación sería crucial para el futuro de la región y formó a un grupo informal de asesores privados. Hasta esa fecha, la Comisión de Educación ya había realizado siete informes y 297 recomendaciones, a penas sin resultado. Los especialistas observaron que si realmente querían cambios, la reforma tendría que afectar a estructura, curriculum y evaluación.
Hábleme de la reforma de la educación que ha experimentado Hong Kong en la última década.
El punto de partida fue el año 2000, cuando la Comisión Educativa de Hong Kong revisó nuestro sistema educativo y observó que si queríamos cambios reales, tendríamos que tocar todos sus componentes. Entonces se propuso un cambio de estructura, curriculum y evaluación. Creo que el más importante o al menos ahora, es el del curriculum, porque es lo que los estudiantes aprenden. Y eso supone, un cambio radical desde lo que los niños aprenden a cómo lo aprenden. Incluso fue importante empezar por la cultura, porque tenemos una fuerte cultura del examen, más que en Occidente. Por eso decidimos cambiar también el sistema de evaluación. Así que también hemos introducido algo similar a un examen nacional en 3º de Secundaria Superior para Chino, Inglés y Matemáticas, que son materias centrales. Esto nos permite feedback con la escuela, para que sepan lo que están haciendo bien y lo que no.
¿Qué persiguen con el nuevo curriculum?
Iniciamos la reforma del curriculum con el objetivo de ayudar a los estudiantes a aprender a aprender, clave en el siglo XXI, y con dos propósitos imprescindibles, uno el propio desarrollo de la personal y el segundo, el aprendizaje a lo largo de la vida. Hong Kong es bien conocido por el logro académico, demasiado académico. Si me preguntas que queremos mejorar, diría que el aprendizaje para el siglo XXI.
Uno de los temas estrella ahora en Asia es la creatividad. ¿Qué papel juega en esta reforma?
Es una parte fundamental de la reforma. Es muy difícil de implantar porque tradicionalmente se ha supuesto que la creatividad estaba solo en Arte, la Música o la pintura, pero el objetivo es llevar la creatividad a todas partes y esto es difícil incluso para que los profesores lo entiendan. Así que reproducimos ejemplos, y muchos programas de formación profesional, creo que la belleza de esta reforma es que mana de ejemplos, no de imposición.
Empezaron en el año 2000, ¿por qué una reforma tan espaciada en el tiempo?
Si no hemos impuesto los cambios es porque en los 90 tuvimos una mala experiencia de hacerlo muy rápidamente con el curriculum nacional y la evaluación. Por lo que hemos dejado un tiempo de preparación. En el caso de los padres, nuestra estrategia consistió en mucha comunicación, consultas durante la campaña. Por supuesto, el proceso es muy difícil, porque empezamos en el otro extremo, con muchos deberes y una estructura muy rígida pero estamos abriendo el pensamiento. Diría que se resisten no a la reforma sino a los cambios. Los profesores también están siendo más receptivos de lo que pensábamos.
¿Siente que los padres son demasiado exigentes con los niños?
Intentamos no dar tantos deberes y estamos recomendando para Primaria que no den más de una hora o dos al día, pero los padres necesitan que sus hijos tengan ocupado todo el tiempo. Aunque diría que se está mejorando y hay padres que se están dando cuenta de que les tienen que dejar relajarse.
¿Le preocupa el fenómeno de las academias privadas?
Por un lado, ellas le dan a los estudiantes algunas técnicas. De todas formas, aunque el Gobierno le diga a los padres que no confíen en las academias de tutores no servirá de nada, solo cuando los padres o los estudiantes se den cuenta de que no funcionan, dejarán de usarlas. PIRLS incluso menciona que los estudiantes de Primaria que van a academias de tutores no puntúan mejor.
Uno de los buenos resultados de Hong Kong en PISA es la equidad. ¿Cómo trabajan las desigualdades?
PISA sugiere que Hong Kong es un sistema muy equitativo pero todavía hay niños que vienen de niveles económicos más pobres. Estamos facilitando recursos a estos estudiantes, el Gobierno paga el libro de texto y de ejercicios, y en el caso de los centros en los que la mayoría de los niños son de entornos desfavorecidos, les damos becas adicionales. Pero claro que existen desigualdades, por ejemplo, con minorías étnicas, algo que se está convirtiendo en un fenómeno emergente, porque Hong Kong es muy atractivo.
¿Están preocupados por la próxima prueba PISA?
Estamos relajados porque sabemos que los centros están preparados para pasar el examen pero no queremos centrarnos en los resultados, el proceso de aprendizaje es más importante, por supuesto los resultados nos preocupan, pero no tenemos una preocupación con el ranking, esto es ridículo.
¿Cómo es la relación entre las distintas religiones y la educación?
La mayoría de las escuelas tienen espónsors, tenemos muchas religiones, pero creo que tenemos una muy buena tolerancia religiosa. No tenemos ese fenómeno de que haya una dominante o de peleas entre ellas.
Hábleme de la “Educación nacional”. He leído que hubo controversia con esta asignatura y la Iglesia Católica.
La Educación Nacional es acerca de una buena ciudadanía. Depende de cómo la presentes, si echas un vistazo al nuevo curriculum, verás que trata de la identidad, lo que es bueno para el país, constructivo, pero al mismo tiempo, necesitamos ser independientes, no podemos decir si esto es bueno o malo. Los más radicales han generado algún tipo de polémica que todavía continúa, sobre incidentes que ocurren en China, pero solo esto.
Son sociedades distintas, pero, ¿qué puede aprender la educación española de Hong Kong?
Creo que los sistemas que puntuamos alto tenemos elementos distintos pero por supuesto, hay una serie de factores comunes: tenemos una dirección muy clara y no la dejamos porque la educación es un proceso largo. Por ejemplo, los estudiantes que se gradúan este año, son los primeros que se benefician de la reforma del curriculum.
Y, ¿Hong Kong de otros sistemas?
Creo que sobre cómo atraer a los mejores a la profesión docente. El hecho de que la economía sea buena también ha hecho que perdamos a algunos de los mejores graduados que se sienten atraídos por los negocios, la banca, el derecho. Uno de los retos del Gobierno es sostener el ímpetu de la reforma y elevar la moral de los profesores. Creo que en los últimos cinco o diez años no hemos atraído a los mejores estudiantes, no como Singapur, Corea o Finlandia.
Así fue la reforma educativa de Hong Kong
Estructura. De una Secundaria de 3+2 años se pasó a otra de 3 + 3 años.
Curriculum. Persiguen siete objetivos de aprendizaje: un estilo de vida saludable, la amplitud de conocimientos, las habilidades de aprendizaje, las habilidades lingüísticas, el hábito de lectura, la conciencia de la identidad nacional y la responsabilidad.
Evaluación. Se suprimió el Examen de Logro Académico (AAT) que se realizaba al final de la Primaria y por el que la mayoría de los centros sacrificaran 5º y 6º para prepararlo y en vez de dos exámenes en 5º y 7º de Secundaria, se implantó solo uno al final del nuevo Bachillerato, que tiene lugar por primera vez este año.



